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En este sitio podrás obtener, renovar, actualizar, trasladar o consultar todo lo referente a un código LEI.

El código LEI permite la identificación única e inequívoca de las entidades legales, que necesiten realizar transacciones financieras.

 

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¿Cómo surge el código LEI?


A raíz de la crisis financiera del 2008, los reguladores de todo el mundo reconocieron la necesidad de identificar a las partes en transacciones a través de mercados, productos y regiones.

El Consejo de Estabilidad Financiera (FSB), junto con los ministros de finanzas y los gobernadores de bancos centrales representados en el grupo de los 20 (G-20); determinaron utilizar un Identificador de Entidades Legales (LEI), aplicable a cualquier entidad que realice transacciones financieras.

La implementación del Código LEI permite aumentar la capacidad de las autoridades para evaluar riesgos sistémicos y emergentes, identificar tendencias y tomar medidas correctivas.

¿Qué es un código LEI?


El Identificador de Entidades Legales (LEI) es un código de referencia para identificar de manera única, a las entidades legales que realicen operaciones financieras. Es un código alfanumérico de 20 dígitos basado en la Norma ISO 17442 y es una pieza clave para la información financiera que permitirá a los administradores de riesgos y reguladores; identificar las contrapartes en las transacciones financieras de manera instantánea y precisa.

¿Por qué contar con un código LEI?


Mejora la gestión de riesgos

Aumenta la eficiencia operativa

Permite un cálculo más preciso sobre exposiciones

Facilita y simplifica los informes regulatorios

Asegura a las contrapartes en cualquier proceso de negocio

Identifica de manera única, una contraparte a nivel mundial


A medida que se amplíe el uso global de LEI, se espera que reduzca los costos y mejore la gestión del riesgo por parte de las empresas individuales y en todo el sistema. Estos ahorros vendrán principalmente de eficiencias operacionales tales como reducir el volumen de fallas en las transacciones; reducción de los costos de conciliación, limpieza e incorporación de datos, así como la reducción de costos de presentación de informes reglamentarios.